| Muchas ganas y mucha prisa por tener un Blog propio y aquí no escribe ni Dios. Está claro que el estado de Prejubilados y/o Jubilados os ha vuelto vagos o ¿es que no tenéis cosas que contar o inquietudes que transmitir? Tal vez lo que os pasa es que sólo tenéis tiempo para llevar a los nietos al colegio y cambiarles los pañales, o acompañar a la parienta al Mercadona para hacer la compra. No caigáis en eso amigos, que durante bastante tiempo hemos estado sometidos a la tiranía de los objetivos y de los Jefes, para caer ahora en la dictadura de la familia. Que se sigan apañando como antes y, si no pueden, que contraten a un empleado de hogar pero, a nosotros que nos dejen tranquilos, coño. Bueno, pues después de esta introducción, os paso a exponer un tema que me inquieta y que ya os comenté, y tuvimos también un pequeño debate grabado en la comida que hicimos el verano pasado en Lorca. Me refiero al Crash que, si Dios no lo remedia (y no creo que exista) nos llevará a todos por delante este mismo año. Las cosas pintan así: La CRISIS (con mayúsculas) aún no ha llegado, pero falta ya muy poco. Desde el pasado mes de Octubre, debido sobretodo al anuncio del Gobierno de que estamos iniciando la senda de la recuperación, nos están vendiendo la sensación de que estamos en el buen camino y de que ya hemos tocado fondo. Nos dicen que las medidas adoptadas están dando sus frutos y nos aseguran que, aún cuando los recursos son cada vez más escasos, saldremos del agujero a base de regulaciones (reforma de las pensiones, reforma laboral, etc.) y sacrificios. No hablo de partidos, ya que ni unos ni otros saben lo que hay que hacer, sencillamente porque no es posible hacer nada. A nivel internacional pasa lo mismo. Los que tímidamente parece que han salido de la recesión (EE.UU., Alemania, Francia, entre otros), empiezan a querer poner fin a las políticas intervencionistas que han ido adoptando, sencillamente porque ya no tienen más dinero para gastar. A la vez que toma cuerpo la idea de que es preciso un nuevo planteamiento global para salir de la situación en que se halla el planeta. Entretanto se suceden las suspensiones de pagos de países como Islandia, Grecia y algunos más que en breve irán cayendo. Hasta mediados de este año se irán poniendo de manifiesto las contradicciones existentes entre nuestro sistema de vida actual y la concepción de supervivencia propia de una situación de escasez, hasta que nos demos cuenta que las cosas no funcionan y que no sabemos ni podemos hacer nada. En este punto se producirán las primeras manifestaciones evidentes de que una gran CRISIS está muy próxima, una crisis que no se debe a un sobreconsumo no satisfecho por una oferta limitada, sino a la escasez, tanto de recursos productivos como de capacidad de compra. A partir de mediados del año 2010 la situación se degradará aceleradamente y la caída será en picado. La supervivencia será nuestra única razón de ser y, por tanto, la filosofía del Capitalismo se agotará, ya que: si nuestro objetivo último es la supervivencia, ¿contra quién competir?, ¿para qué asumir riesgos si el reto consiste en sobrevivir? Paralelamente se irá manifestando la falta de disponibilidad energética (petróleo, gas), así como la mayor parte de los recursos que son necesarios para la actividad económica. En consecuencia, los que tengan y puedan seguir manteniendo una pequeña explotación agrícola o ganadera que les asegure la subsistencia, pasarán a ser los verdaderos privilegiados, ya que por lo menos podrán seguir comiendo. El trueque se impondrá, ya que el dinero habrá perdido todo su valor. ¿Se ha fijado alguien en lo que pone un billete de 5, 20, 50 ó 500 euros? No pone más que la cifra en número seguida de la palabra Euro, es decir, que nadie te garantiza que te va a pagar su equivalencia en oro o en cualquier otra cosa, al contrario de lo que rezaban los billetes en pesetas, cuando el Banco de España se constituía en garante de su pago al portador del billete. No os preocupéis, amigos, que aunque la cosa pinta muy mal, de esta saldremos, aunque, eso sí, no nos va a conocer ni la madre que nos parió. Si alguno de vosotros quiere profundizar sobre este tema, os recomiendo leer El Crash del 2010, de Santiago Niño Becerra. Felipe Múgica Pedrejón | ||
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lunes, 15 de febrero de 2010
La CRISIS del 2010
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