Hola amigos:
Si bien es cierto que en los inicios del PyA se acordó que la entrada de los nuevos miembros tendría que someterse al acuerdo unánime de todos sus componentes, no parece menos cierto que en estos momentos, cuando ya somos 15 miembros, esta unanimidad es prácticamente imposible de conseguir.
En la última comida que celebramos el pasado mes de Junio en Cartagena, volvimos a tocar este tema, pero no llegamos a acordar nada concreto, puesto que faltaba bastante gente, aunque la opinión que más votos obtuvo fue la mayoría cualificada del 80 por ciento.
He estado reflexionando bastante sobre este asunto y he llegado a la conclusión de que cualquier compañero que se dirija a uno sólo de nosotros mostrando su interés en formar parte del PyA, merece ser aceptado sin más. Yo, en concreto, no me considero capaz de negar a nadie su entrada, por muy mal que me pudiera caer, ya que, seguramente, muchos otros amigos del PyA no tengan esa misma sensación. Además, creo que una cosa es el trabajo, donde funcionaba el escalafón y muchos de nosotros hemos tenido que tomar decisiones que han podido sentar mal a algunos compañeros, y otra cosa es el ocio, donde todos somos iguales y el único fin que ahora perseguimos es el encontrarnos a gusto. Además, no me cabe la menor duda de que si un miembro del grupo llegara a resultar incómodo, sería él el primero en darse cuenta y no volver más. Ya no somos unos niños.
Os pido que reflexionéis sobre este asunto, para que en la próxima comida que celebremos, que os recuerdo será el 30 de Septiembre en el restaurante del Club de Golf de Altorreal, a las 2 de la tarde, podamos tomar una decisión consensuada.
Un fuerte abrazo.
Felipe Múgica Pedrejón